DISONANCIA
Desde ese domingo, aquel choque con la realidad me llevó a sumirme durante varios meses en un profundo estado de introspección y aislamiento —más del habitual—, buscando entender cómo se puede llegar a formar una visión tan distorsionada de una relación.
Sentirse necesario y valorado, aún más cuando no se está acostumbrado, puede nublar el juicio. Creo yo que esto explica cómo pude desarrollar afecto hacia una persona que, en retrospectiva, nunca correspondió proporcionalmente a la atención que le brindaba. Qué bien se siente poder ser de utilidad para alguien a quien se quiere; sin embargo, aprendí la importancia de la reciprocidad para formar vínculos significativos.
Ahora bien, las circunstancias me vuelven a poner en un escenario similar, por lo que espero haber adquirido la suficiente perspicacia para no tropezar dos veces con la misma piedra.